miércoles, 7 de diciembre de 2011

Tipos de uniones amovibles


Uniones amovibles: uniones atornilladas: se emplean para la fijación de piezas que no presentan un compromiso estructural sumamente importante y para aquellas que, con el fin de facilitar una reparación posterior, puedan ser desmontadas y montadas con relativa frecuencia. Ejemplos: tornillo-tuerca. Tornillo-tuerca prisionera. Tornillo-grapa. Tornillos rosca chapa o autorroscantes. Unión mediante grapas: dichas grapas se colocan a presión sobre orificios practicados directamente en la chapa de la carrocería.

Uniones articuladasuniones mediante pasadores: el dispositivo más empleado es la clásica bisagra de pasador. Estas bisagras constan de dos piezas unidas entre sí mediante un pasador central.los pasadores pueden ser macizos, tubulares o con rosca.

 Uniones fijasuniones remachadas: consiste en unir las chapas, previamente taladradas, mediante un elemento metálicos generalmente cilíndrico(remache), cuyos extremos terminan en dos cabezas, una de las cuales ya está formada y la otra se forma en la operación de remachado. Remaches ordinarios (macizos).remaches especiales o ciegos.

Uniones plegadas: las uniones plagadas permiten unir los bordes de dos piezas de chapa doblándose sobre sí mismo una o más veces. Se aplica generalmente sobre chapas delgadas comprendidas entre 0.5 y 0.9 mm.

Uniones pegadas: adhesivo: sistema que une materiales diversos a través de sus superficies.Sellador: sistema que asegura estanqueidad entre materiales diversos frente a agentes externos (líquidos, humos, aire,....) revestimiento: sistema que protege una superficie frente a las condiciones atmosféricas, impactos o abrasivos. Ventajas: unión de materiales de diferentes naturalezas. Sellado y estanqueidad de juntas. Distribución de esfuerzos no puntual. Integridad física de los materiales a unir (estanqueidad). Flexibilidad de movimientos. Relleno de oquedades. Protección de superficies. Unión de elementos pequeños. Limitaciones: cargas o esfuerzos limitados. Resistencia temperaturas y ambiente. Resistencia química (disolventes,...) preparación superficie de contacto. Difícil unión algunos materiales. Manejo y aplicación. Envejecimiento. Difícil reposición. Disolventes perjudiciales.

Adhesión: fuerza de atracción (atracción eléctricas o unión mecánicas) que mantiene unidas partículas diferentes.

Cohesión: (viscosidad del adhesivo) fuerza de atracción que mantiene unidas partículas similares.

Tratamientos termicos de los metales


Se conoce como tratamiento térmico el proceso que comprende el calentamiento de los metales o las aleaciones como el acero, en estado sólido a temperaturas definidas, manteniéndolas a esa temperatura por suficiente tiempo, seguido de un enfriamiento a las velocidades adecuadas con el fin de mejorar sus propiedades físicas y mecánicas, especialmente la dureza, la resistencia y la elasticidad. Los materiales a los que se aplica el tratamiento térmico son, básicamente, el acero y la fundición, formados por hierro y carbono. También se aplican tratamientos térmicos diversos a los sólidos cerámicos



Propiedades mecánicas

Las características mecánicas de un material dependen tanto de su composición química como de la estructura cristalina que tenga. Los tratamientos térmicos modifican esa estructura cristalina sin alterar la composición química, dando a los materiales unas características mecánicas concretas, mediante un proceso de calentamientos y enfriamientos sucesivos hasta conseguir la estructura cristalina deseada.
Entre estas características están:
§  Resistencia al desgaste: Es la resistencia que ofrece un material a dejarse erosionar cuando está en contacto de fricción con otro material.
§  Tenacidad: Es la capacidad que tiene un material de absorber energía sin producir fisuras (resistencia al impacto).
§  Mecanizabilidad: Es la facilidad que posee un material de permitir el proceso de mecanizado por arranque de viruta.
§  Dureza: Es la resistencia que ofrece un acero para dejarse penetrar. Se mide en unidades BRINELL (HB), unidades ROCKWEL C (HRC), VICKERS (HV),etc.Dureza Vickers mediante el test del mismo nombre.

Mejora de las propiedades a través del tratamiento térmico

Las propiedades mecánicas de las aleaciones de un mismo metal, y en particular de los aceros, reside en la composición química de la aleación que los forma y el tipo de tratamiento térmico a los que se les somete. Los tratamientos térmicos modifican la estructura cristalina que forman los aceros sin variar la composición química de los mismos.

Esta propiedad de tener diferentes estructuras de grano con la misma composición química se llama polimorfismo y es la que justifica los térmicos. Técnicamente el poliformismo es la capacidad de algunos materiales de presentar distintas estructuras cristalinas, con una única composición química, el diamante y el grafito son polimorfismos del carbono. La α-ferrita, la austenita y la δ-ferrita son polimorfismos del hierro. Esta propiedad en un elemento químico puro se denomina alotropía.

Por lo tanto las diferentes estructuras de grano pueden ser modificadas, obteniendo así aceros con nuevas propiedades mecánicas, pero siempre manteniendo la compisición química. Estas propiedades varían de acuerdo al tratamiento que se le de al acero dependiendo de la temperatura hasta la cual se lo caliente y de como se enfría el mismo. La forma que tendrá el grano y los microconstituyentes que compondrán al acero, sabiendo la composición química del mismo (esto es porcentaje de Carbono y Hierro (Fe3))y la temperatura a la que se encuentra, se puede ver en elDiagrama Hierro Carbono.
A continuación se adjunta a modo de ejemplo una figura que muestra como varía el grano a medida que el acero es calentado y luego enfriado. Los microconstituyentes a los que antes se hizo referencia en este caso son la Perlita, la Austenita y la Ferrita.
En la figura que se adjunta a continuación se puede ver con mayor claridad como varía el grano del latón de acuerdo a la variación de temperatura en un tratamiento térmico.

Propiedades mecánicas del acero

El acero es una aleación de hierro y carbono que contiene otros elementos de aleación, los cuales le confieren propiedades mecánicas específicas para su utilización en la industria metalmecánica.
Los otros principales elementos de composición son el cromo, tungsteno, manganeso, níquel, vanadio, cobalto, molibdeno, cobre, azufre y fósforo. A estos elementos químicos que forman parte del acero se les llama componentes, y a las distintas estructuras cristalinas o combinación de ellas constituyentes.
Los elementos constituyentes, según su porcentaje, ofrecen características específicas para determinadas aplicaciones, como herramientas, cuchillas, soportes, etcétera. La diferencia entre los diversos aceros, tal como se ha dicho depende tanto de la composición química de la aleación de los mismos, como del tipo de tratamiento térmico.

Tratamientos térmicos del acero

El tratamiento térmico en el material es uno de los pasos fundamentales para que pueda alcanzar las propiedades mecánicas para las cuales está creado. Este tipo de procesos consisten en el calentamiento y enfriamiento de un metal en su estado sólido para cambiar sus propiedades físicas. Con el tratamiento térmico adecuado se pueden reducir los esfuerzos internos, el tamaño del grano, incrementar la tenacidad o producir una superficie dura con un interior dúctil. La clave de los tratamientos térmicos consiste en las reacciones que se producen en el material, tanto en los aceros como en las aleaciones no férreas, y ocurren durante el proceso de calentamiento y enfriamiento de las piezas, con unas pautas o tiempos establecidos.
Para conocer a que temperatura debe elevarse el metal para que se reciba un tratamiento térmico es recomendable contar con los diagramas de cambio de fases como el de hierro-carbono. En este tipo de diagramas se especifican las temperaturas en las que suceden los cambios de fase (cambios de estructura cristalina), dependiendo de los materiales diluidos.
Los tratamientos térmicos han adquirido gran importancia en la industria en general, ya que con las constantes innovaciones se van requiriendo metales con mayores resistencias tanto al desgaste como a la tensión. Los principales tratamientos térmicos son:
§  Temple: Su finalidad es aumentar la dureza y la resistencia del acero. Para ello, se calienta el acero a una temperatura ligeramente más elevada que la crítica superior Ac (entre 900-950 °C) y se enfría luego más o menos rápidamente (según características de la pieza) en un medio como agua, aceite, etcétera.
§  Revenido: Sólo se aplica a aceros previamente templados, para disminuir ligeramente los efectos del temple, conservando parte de la dureza y aumentar la tenacidad. El revenido consigue disminuir la dureza y resistencia de los aceros templados, se eliminan las tensiones creadas en el temple y se mejora la tenacidad, dejando al acero con la dureza o resistencia deseada. Se distingue básicamente del temple en cuanto a temperatura máxima y velocidad de enfriamiento.
§  Recocido: Consiste básicamente en un calentamiento hasta temperatura de austenitización (800-925 °C) seguido de un enfriamiento lento. Con este tratamiento se logra aumentar la elasticidad, mientras que disminuye la dureza. También facilita el mecanizado de las piezas al homogeneizar la estructura, afinar el grano y ablandar el material, eliminando la acritud que produce el trabajo en frío y las tensiones internas.
§  Normalizado: Tiene por objeto dejar un material en estado normal, es decir, ausencia de tensiones internas y con una distribución uniforme del carbono. Se suele emplear como tratamiento previo al temple y al revenido.

Tratamientos del acero

Los tratamientos termoquímicos son tratamientos térmicos en los que, además de los cambios en la estructura del acero, también se producen cambios en la composición química de la capa superficial, añadiendo diferentes productos químicos hasta una profundidad determinada. Estos tratamientos requieren el uso de calentamiento y enfriamiento controlados en atmósferas especiales.
Entre los objetivos más comunes de estos tratamientos están aumentar la dureza superficial de las piezas dejando el núcleo más blando y tenaz, disminuir el rozamiento aumentando el poder lubrificante, aumentar la resistencia al desgaste, aumentar la resistencia a fatiga o aumentar la resistencia a la corrosión.
§  Cementación (C): aumenta la dureza superficial de una pieza de acero dulce, aumentando la concentración de carbono en la superficie. Se consigue teniendo en cuenta el medio o atmósfera que envuelve el metal durante el calentamiento y enfriamiento. El tratamiento logra aumentar el contenido de carbono de la zona periférica, obteniéndose después, por medio de temples y revenidos, una gran dureza superficial, resistencia al desgaste y buena tenacidad en el núcleo.
§  Nitruración (N): al igual que la cementación, aumenta la dureza superficial, aunque lo hace en mayor medida, incorporando nitrógeno en la composición de la superficie de la pieza. Se logra calentando el acero a temperaturas comprendidas entre 400 y 525 °C, dentro de una corriente de gas amoníaco, más nitrógeno.
§  Cianuración (C+N): endurecimiento superficial de pequeñas piezas de acero. Se utilizan baños con cianuro, carbonato y cianato sódico. Se aplican temperaturas entre 760 y 950 °C.
§  Carbonitruración (C+N): al igual que la cianuración, introduce carbono y nitrógeno en una capa superficial, pero con hidrocarburos como metano, etano o propano; amoníaco (NH3) y monóxido de carbono (CO). En el proceso se requieren temperaturas de 650 a 850 °C y es necesario realizar un temple y un revenido posterior.
§  Sulfinización (S+N+C): aumenta la resistencia al desgaste por acción del azufre. El azufre se incorporó al metal por calentamiento a baja temperatura (565 °C) en un baño de sales.

Ejemplos de tratamientos

Endurecimiento del acero

El proceso de endurecimiento del acero consiste en el calentamiento del metal de manera uniforme a la temperatura correcta (ver figura de temperaturas para endurecido de metales) y luego enfriarlo con agua, aceite, aire o en una cámara refrigerada. El endurecimiento produce una estructura granular fina que aumenta la resistencia a la tracción (tensión) y disminuye la ductilidad. El acero al carbono para herramientas se puede endurecer al calentarse hasta su temperatura crítica, la cual se adquiere aproximadamente entre los 790 y 830 °C, lo cual se identifica cuando el metal adquiere el color rojo cereza brillante. Cuando se calienta el acero la perlita se combina con la ferrita, lo que produce una estructura de grano fino llamada austenita. Cuando se enfría la austenita de manera brusca con agua, aceite o aire, se transforma en martensita, material que es muy duro y frágil.

Temple y revenido: bonificado

Después que se ha endurecido el acero es muy quebradizo o frágil lo que impide su manejo pues se rompe con el mínimo golpe debido a la tensión interior generada por el proceso de endurecimiento. Para contrarrestar la fragilidad se recomienda el temple del acero (en algunos textos a este proceso se le llama revenido y al endurecido temple). Este proceso hace más tenaz y menos quebradizo el acero aunque pierde algo de dureza. El proceso consiste en limpiar la pieza con un abrasivo para luego calentarla hasta la temperatura adecuada (ver tabla), para después enfriarla con rapidez en el mismo medio que se utilizó para endurecerla.
Tabla de temperaturas para revenido de acero endurecido
Color
Grados C
Tipos de aceros
Paja claro
220
Herramientas como brocas, machuelos
Paja mediano
240
Punzones dados y fresas
Paja oscuro
255
Cizallas y martillos
Morado
270
Árboles y cinceles para madera
Azul obscuro
300
Cuchillos y cinceles para acero
Azul claro
320
Destornilladores y resortes

Recocido

El recocido es el tratamiento térmico que, en general, tiene como finalidad principal el ablandar el acero u otros metales, regenerar la estructura de aceros sobrecalentados o simplemente eliminar las tensiones internas que siguen a un trabajo en frío. (Enfriamiento en el horno).

Recocido de homogeneización

En el recocido de homogeneización, propio de los aceros hipoeutectoides, la temperatura de calentamiento es la correspondiente a A3+200ºC sin llegar en ningún caso a la curva de sólidos, realizándose en el propio horno el posterior enfriamiento lento, siendo su objetivo principal eliminar las heterogeneidades producidas durante la solidificación.

Recocido de regeneración

También llamado normalizado, tiene como función regenerar la estructura del material producido por temple o forja. Se aplica generalmente a los aceros con más del 0.6% de C, mientras que a los aceros con menor porcentaje de C sólo se les aplica para finar y ordenar su estructura
Ejemplo:
Después de un laminado en frío, donde el grano queda alargado y sometido a tensiones, dicho tratamiento devuelve la microestructura a su estado inicial.

Recocido de globulización

Usado en aceros hipoeutectoides para ablandarlos después de un anterior trabajo en frío. Por lo general se desea obtener globulización en piezas como placas delgadas que deben tener alta embutición y baja dureza. Los valores más altos de embutición por lo general están asociados con la microestructura globulizada que solo se obtiene en un rango entre los 650 y 700 grados centígrados. Temperaturas por encima de la crítica producen formación de austenita que durante el enfriamiento genera perlita, ocasionando un aumento en la dureza no deseado. Por lo general piezas como las placas para botas de protección deben estar globulizadas para así obtener los dobleces necesarios para su uso y evitar rompimiento o agrietamiento. Finalmente son templadas para garantizar la dureza. Es usado para los aceros hipereutectoides, es decir con un porcentaje mayor al 0,89 % de C, para conseguir la menor dureza posible que en cualquier otro tratamiento, mejorando la maquinabilidad de la pieza. La temperatura de recocido está entre AC3 y AC1.
Ejemplo
- El ablandamiento de aceros aleados para herramientas de más de 0.8% de C.

Recocido de subcrítico

Para un acero al carbono hipoeutectoide: La microestructura obtenida en este tratamiento varía según la temperatura de recocido. Por lo general las que no excedan los 600 grados liberarán tensiones en el material y ocasionaran algún crecimiento de grano (si el material previamente no fue templado). Generalmente mostrando Ferrita-Perlita. Por encima de los 600 y bajo los 723 se habla de recocido de globulización puesto que no sobrepasa la temperatura crítica. En este caso no hay grano de perlita, los carburos se esferoidizan y la matriz es totalmente ferrítica. Se usa para aceros de forja o de laminación, para lo cual se usa una temperatura de recocido inferior a AC1, pero muy cercana. Mediante este procedimiento se destruyen las tensiones internas producidas por su moldeo y mecanización. Comúnmente es usado para aceros aleados de gran resistencia, al Cr-Ni, Cr-Mo, etcétera. Este procedimiento es mucho más rápido y sencillo que los antes mencionados, su enfriamiento es lento.

Cementado

Consiste en el endurecimiento de la superficie externa del acero al bajo carbono, quedando el núcleo blando y dúctil. Como el carbono es el que genera la dureza en los aceros en el método de cementado se tiene la posibilidad de aumentar la cantidad de carbono en los aceros de bajo contenido de carbono antes de ser endurecido. El carbono se agrega al calentar al acero a su temperatura crítica mientras se encuentra en contacto con un material carbonoso. Los tres métodos de cementación más comunes son: empacado para carburación, baño líquido y gas.

Carburización por empaquetado

Este procedimiento consiste en meter al material de acero con bajo contenido carbónico en una caja cerrada con material carbonáceo y calentarlo hasta 900 a 927 °C durante 4 a 6 horas. En este tiempo el carbono que se encuentra en la caja penetra a la superficie de la pieza a endurecer. Cuanto más tiempo se deje a la pieza en la caja con carbono de mayor profundidad será la capa dura. Una vez caliente la pieza a endurecer a la temperatura adecuada se enfría rápidamente en agua o salmuera. Para evitar deformaciones y disminuir la tensión superficial se recomienda dejar enfriar la pieza en la caja para posteriormente sacarla y volverla a calentar entre 800 y 845 °C (rojo cereza) y proceder al enfriamiento por inmersión. La capa endurecida más utilizada tiene un espesor de 0,38 mm, sin embargo se pueden tener espesores de hasta 0.4 mm.

Carburización en baño líquido

El acero a cementar se sumerge en un baño de cianuro de sodio líquido. También se puede utilizar cianuro de potasio pero sus vapores son muy peligrosos. Se mantiene la temperatura a 845 °C durante 15 minutos a 1 hora, según la profundidad que se requiera. A esta temperatura el acero absorberá el carbono y el nitrógeno del cianuro. Después se debe enfriar con rapidez al acero en agua o salmuera. Con este procedimiento se logran capas con espesores de 0,75 mm.

Carburización con gas

En este procedimiento se utilizan gases carburizantes para la cementación. La pieza de acero con bajo contenido carbónico se coloca en un tambor al que se introduce gas para carburizar como derivados de los hidrocarburos o gas natural. El procedimiento consiste en mantener al horno, el gas y la pieza entre 900 y 927 °C. después de un tiempo predeterminado se corta el gas carburizante y se deja enfriar el horno. Luego se saca la pieza y se recalienta a 760 °C y se enfría con rapidez en agua o salmuera. Con este procedimiento se logran piezas cuya capa dura tiene un espesor hasta de 0,6 mm, pero por lo regular no exceden de 0,7 mm.

Carburado, cianurado y nitrurado

Existen varios procedimientos de endurecimiento superficial con la utilización del nitrógeno y cianuro a los que por lo regular se les conoce como carbonitrurado o cianurado. En todos estos procesos con ayuda de las sales del cianuro y del amoníaco se logran superficies duras como en los métodos anteriores.
Tratamiento
Medio
Temperatura
Espesor
Dureza
Cementación
Carbón sólido
Austenitica
Mayor
Menor
Carbo Nitruración
Gas (metano + amoníaco
Austenitica
Cianuración
Baño de sales
Austenitica
Menor
Mayor
Nitruración
Gas
500 a 560° C

Tratamientos superficial de los metales


Los tratamientos superficiales pueden emplearse, dependiendo de los fines deseados, para:
  • Aumentar o controlar la dureza, obteniendo superficies más resistentes al desgaste o al rayado.
  • Obtener un coeficiente de fricción adecuado en el contacto entre dos superficies, ya sea disminuyéndolo como en un cojinete o aumentándolo como en un freno.
  • Disminuir la adhesión, como en contactos eléctricos en los que se pueda producir un arco eléctrico.
  • Mejorar la retención de lubricantes de la superficie.
  • Aumentar la resistencia a la corrosión y oxidación.
  • Aumentar la resistencia mecánica.
  • Reconstruir piezas desgastadas.
  • Controlar las dimensiones o la rugosidad.
  • Proporcionar características decorativas, como color o brillo.
En función del material, pueden obtenerse unas características u otras dependiendo del tipo de tratamiento empleado.
Tipos de tratamientos superficiales
Tratamientos mecánicos
Entre los tratamientos mecánicos más comunes están los siguientes:
  • Granallado
  • Impacto con chorro de arena
  • Impacto con láser
  • Bruñido
  • Endurecimiento por explosivo
  • Revestimiento mecánico
Tratamientos térmicos superficiales
Muchos tratamientos térmicos pueden hacerse a nivel superficial, cambiando las propiedades hasta una profundidad determinada sin afectar al material del interior de una pieza. Algunos ejemplos son: recocido, temple, revenido, maduración y bonificado.
vestimiento o deposición de material
Los procesos de revestimiento o deposición de material se emplean para recubrir superficies para obtener unas características determinadas como resistencia al desgaste o a la corrosión, o para reconstruir piezas.
La galvanoplastia y la galvanización: son procesos electrolíticos, mecánicos o de inmersión mediante los cuales se adhiere una capa superficial de otro metal resistente a la corrosión. El tipo de metal de la capa protectora suele dar nombre al proceso. Por ejemplo: cincado, con zinc; cobrizado, con cobre; niquelado, con níquel; cromado, con cromo o estañado (obtención de hojalata), con estaño.
Otros materiales que se pueden aplicar por galvanoplastia son el oro, la plata, el platino o el rodio.
  • Rociado térmico, metalizado o proyección térmica con llama.
  • Deposición de vapor
  • Implantación iónica
  • Electrodeposición
  • Electroformado
  • Inmersión en baño de metal fundido
Otros procesos de revestimiento o deposición de material son:
  • Revestimiento por difusión: son procesos termoquímicos como la cementación (C), la nitruración (Ni), la cianuración (CN), la carbonitruración (C y N) o la sulfinización (S).
  • Anodizado: oxidación superficial mediante absorción del oxígeno de una solución ácida para generar una capa de protección formada por óxido del metal. Este proceso se puede emplear en metales en los que la capa de óxido del metal de la pieza constituye una barrera eficaz contra una ulterior corrosión, como en el caso del aluminio o del titanio. Pueden usarse colorantes orgánicos.
  • Recubrimiento de conversión
  • Pavonado: aplicación de una capa superficial de óxido abrillantado, compuesto principalmente por óxido férrico (Fe2O3).
  • Esmaltado y recubrimiento cerámico u orgánico
  • Pintura. Existen varios tipos de pintura anticorrosiva; entre los que se encuentran aquellos compuestos con una base de minio de plomo.
  • Encerado.




lunes, 14 de noviembre de 2011

Utiles chapista

http://books.google.es/books?id=AbJ4JDcUqpMC&pg=PA305&lpg=PA305&dq=utiles+chapista+reparacion+de+carroceria&source=bl&ots=7GIpZy0FOb&sig=e5snSBw3zy6yw_ah6mkFuYPO6ZE&hl=es&ei=FFPBTqrBI8SV8gO2koCnBA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=9&ved=0CJoBEOgBMAg#v=onepage&q&f=false
seguro que le conoces

¿qué es el brazing?


Qué es Brazing o Soldadura fuerte?

Brazing o Soldadura Fuerte conocido tambien como Brazado, incluso como Soldadura de Plata, es en rigor un proceso de "UNION DE LOS METALES MEDIANTE EL CALOR Y LA APORTACIÓN DE UNA VARILLA METALICA".
LA VARILLA DE APORTACION O METAL DE APORTACION DEBE TENER UN PUNTO DE FUSION SOBRE LOS 450ºC Y MENOR QUE EL PUNTO DE FUSION DE LOS METALES A UNIR.
El PROCESO DE SOLDADURA FUERTE, es sin duda, unos de los métodos más versátiles, seguros, fáciles y de bajo costo para la soldadura de los metales.
 Veamos por qué
Las uniones hechas con Soldadura Fuerte son muy resistentes, tanto si se trata de unir metales ferrosos como no ferrosos. Muchas veces la resistencia a la tracción de dos piezas soldadas con Soldadura Fuerte supera a la propia resistencia de los metales bases.
La Soldadura Fuerte es muy económica en comparación con otros procesos ya que requiere poco material de aportación para unir dos piezas a la máxima resistencia.
Con soldadura fuerte es posible soldar metales disímiles, incluso de distinta masa y punto de fusión.
El proceso de soldadura es muy rápido de hacer, solo basta llegar a la temperatura de soldadura, las cuales, son levemente superiores a los 450 ºC, pero muy inferiores a la temperatura de fusión de los metales a soldar.
Por esta y otras consideraciones si pretende soldar con buenos resultados dos o más piezas de igual o distinta composición química, de igual o distinto tamaño, sin sobre calentar las piezas y obtener uniones permanentes y altamente resistentes, sin alterar la estructura metalúrgica, causa común de fracturas por el uso de elevada temperatura, debe pensarse en utilizar SOLDADURA FUERTE. 

La energía en forma de calor necesaria para llegar a la temperatura de soldadura, es posible conseguirla de muchas formas, siendo las más usuales, las siguientes:
 Soplete Oxi - gas
 Horno Eléctrico
 Resistencia e inducción, inmersión
Alcanzar la temperatura mediante un soplete oxi - gas, ha sido sin duda, el método más común de calentamiento, usándose normalmente como mezclas de gases para la combustión; oxigeno - acetileno, oxigeno - propano, aire - propano.
Las varillas de aportación o varillas de soldadura, son aleaciones metálicas generalmente compuestas por plata, cobre y fósforo en distintos porcentajes, o bien plata, cobre, zinc, cadmio, estaño, entre otros elementos aleantes.
ARGENTA a desarrollado aleaciones de formas y tamaños especialmente para ser usada en el proceso de Soldadura Fuerte o Brazing, empleándose para su fabricación metales puros, tales como, plata y cobre de origen chileno.
Las aleaciones fabricadas por ARGENTA tienen un muy bajo punto de fusión y cuando, por cualquier método de calentamiento, se llega a la temperatura de soldadura, estas aleaciones funden y fluyen con facilidad sobre superficies metálicas limpias y por supuesto tambien convenientemente calentadas.
Las aleaciones ARGENTA , fabricadas con metales puros y formulados con exactitud, tienen un gran poder humectante y fluidez capilar, siendo capaces de fluir a la temperatura de soldadura a través de intersticios, luz o separaciones de la unión , tan estrechas como 0,03mm.
El efecto descrito es justamente lo que hace posible el fenómeno de la soldadura propiamente tal, explicándose así:
Una vez que el material de aportación funde, entra en estado de fluidez capilar, penetrando y fluyendo a través de la pequeña separación de las caras de las piezas a soldar, la porción líquida que está en inmediato contacto con la superficie de las partes a unir reacciona con ella metalúrgicamente a nivel molecular, mientras que la otra porción queda fuertemente adherida a éste sub-trato, obteniéndose así, una unión extraordinariamente firme, dúctil y estanca.
En el proceso de Soldadura Fuerte es muy importante la limpieza de las partes o piezas a unir. Para que se produzca la fluidez capilar del material de aporte, las superficies que entrarán en contacto con el metal en estado líquido, deben estar muy limpias antes y durante el proceso de soldadura. Por esta razón se hace necesario usar un FUNDENTE , designación metalúrgica de los productos químicos conocidos como desoxidantes.
Los FUNDENTES ARGENTA , en polvos, líquidos, pastas o gaseosos han sido formulados con este propósito.
Si todas estas consideraciones se tienen en cuenta, el proceso BRAZING o SOLDADURA FUERTE , conocido tambien como Brazado, es un proceso de soldadura confiable, fácil de hacer, económico y muy seguro.
CON ARGENTA LA SOLDADURA FUERTE SE HACE SOLA

tipos de soldadura y los modos de hacerla


Veras, no me encuentro bien, así que te copio los enlaces de los que he sacado la información y listo, mañana si estoy bien me lo leo, pero ahora no estoy en condiciones
Os dejo dos enlaces, uno para gente corriente como yo, y otro que a buen seguro que le gustara a javier

Este último debe de estar bien, pero la parte final no la entiendo mucho.

viernes, 21 de octubre de 2011

Aleantes más comunes


Los elementos de aleación específicos y sus cantidades determinan el tipo de acero de aleación y sus propiedades particulares.

Los efectos principales de algunos de los elementos más comunes son:

ALUMINIO Empleado en pequeñas cantidades, actúa como un desoxidante para el acero fundido y produce un Acero de Grano Fino.
BORO Aumenta la templabilidad (la profundidad a la cual un acero puede ser endurecido).
CROMO Aumenta la profundidad del endurecimiento y mejora la resistencia al desgaste y corrosión.
COBRE Mejora significativamente la resistencia a la corrosión atmosférica.
MANGANESO Elemento básico en todos los aceros comerciales. Actúa como un desoxidante y también neutraliza los efectos nocivos del azufre, facilitando la laminación, moldeo y otras operaciones de trabajo en caliente. Aumenta también la penetración de temple y contribuye a su resistencia y dureza.
MOLIBDENO Mediante el aumento de la penetración de temple, mejora las propiedades del tratameinto térmico. Aumenta también la dureza y resistencia a altas temperaturas.
NIQUEL Mejora las propiedades del tratamiento térmico reduciendo la temperatura de endurecimiento y distorsión al ser templado. Al emplearse conjuntamente con el Cromo, aumenta la dureza y la resistencia al desgaste.
SILICIO Se emplea como desoxidante y actúa como endurecedor en el acero de aleación.
AZUFRE Normalmente es una impureza y se mantiene a un bajo nivel. Sin embargo, alguna veces se agrega intencionalmente en grandes cantidades (0,06 a 0,30%) para aumentar la maquinabilidad (habilidad para ser trabajado mediante cortes) de los aceros de aleación y al carbono.
TITANIO Se emplea como un desoxidante y para inhibir el crecimiento granular. Aumenta también la resistencia a altas temperaturas.
TUNGSTENO Se emplea en muchos aceros de aleación para herramientas, impartiéndoles una gran resistencia al desgaste y dureza a altas temperaturas.
VANADIO Imparte dureza y ayuda en la formación de granos de tamaño fino. Aumenta la resistencia a los impactos (resistencia a las fracturas por impacto) y también la resistencia a la fatiga.
En resumen, los efectos de los elementos de aleación son:
  • Mayor resistencia y dureza
  • Mayor resistencia a los impactos
  • Aumento de la resistencia al desgaste
  • Aumento de la resistencia a la corrosión
  • Mejoramiento de maquinabilidad
  • Dureza al rojo (altas temperaturas)
  • Aumento de la profundidad a la cual el acero puede ser endurecido (penetración de temple)